Se dice de mi...

Mi foto
Empezaría por mi nacimiento, pero no sé cuando nací. Es que en realidad no sé qué es nacer, los verbos inventar (se), advenir (se), aparecer (se), creo que son igual a nacer, o parecidos, o algo así. Yo me invento, me advengo y me aparezco constantemente, nazco constantemente para volver a nacer. Siempre con otra máscara, otro disfraz, otro personaje. No hay un nacimiento, hay miles, millones, tantos como ganas de re-crearse, como fuerzas transformadoras, como pestañeos en una vida, como respiraciones en un sueño de primavera. Me creo una y otra vez, siempre diferente, siempre más diferente, y vivo en nuevos zapatos que desgasto con ímpetu, para desaparecer en su degenero, para volver a empezar, y volver a nacer. No puedo empezar por mi nacimiento, no puedo empezar, no hay comienzo, soy eterno devenir. Incluso desde antes de mi concepción: fui hablada, fui deseada, fui nombrada, fui nacida en la palabra una y otra vez. No existe un antes, no existe un después, sólo existe un ahora, un ahora que condensa en una unidad toda mi historia que a la vez incluye toda la historia de la humanidad. Soy aquella que reúne todo eso que es imposible de nombrarse en una sola vez.

lunes

deloprofundo

personajes insólitos
avistando atónitos
sucesos lacónicos
escenarios indómitos

rigidez en la acción
puro verso y ficción
insoportable imitación
demostrando desconexión

palabras banales
miradas triviales
caminatas artificiales
movimientos superficiales

¿a dónde están?
¿a dónde van?
¿tienen un imán?
¿cómo lo harán?

aquellos personajes
paseando con trajes
tomando brebajes
incitando al libertinaje

toreando vienen
nada los detiene
atropellan si conviene
sin titubeos ellos hieren

¿es que no ven?
¿acaso no oyen?
¿por qué no responden?
¿qué es lo que esconden?

incertidumbre nos dejan
a una pregunta se asemejan
nos desemparejan
nuestra oscuridad reflejan




No hay comentarios:

Publicar un comentario