Se dice de mi...

Mi foto
Empezaría por mi nacimiento, pero no sé cuando nací. Es que en realidad no sé qué es nacer, los verbos inventar (se), advenir (se), aparecer (se), creo que son igual a nacer, o parecidos, o algo así. Yo me invento, me advengo y me aparezco constantemente, nazco constantemente para volver a nacer. Siempre con otra máscara, otro disfraz, otro personaje. No hay un nacimiento, hay miles, millones, tantos como ganas de re-crearse, como fuerzas transformadoras, como pestañeos en una vida, como respiraciones en un sueño de primavera. Me creo una y otra vez, siempre diferente, siempre más diferente, y vivo en nuevos zapatos que desgasto con ímpetu, para desaparecer en su degenero, para volver a empezar, y volver a nacer. No puedo empezar por mi nacimiento, no puedo empezar, no hay comienzo, soy eterno devenir. Incluso desde antes de mi concepción: fui hablada, fui deseada, fui nombrada, fui nacida en la palabra una y otra vez. No existe un antes, no existe un después, sólo existe un ahora, un ahora que condensa en una unidad toda mi historia que a la vez incluye toda la historia de la humanidad. Soy aquella que reúne todo eso que es imposible de nombrarse en una sola vez.

viernes

Oda al Sol

Hoy te saludo, Rey de mi vida,
agradezco tu presencia
tu inmensidad que ilumina

Sos tan seguro e intenso
de tu calor yo me alimento
soy feliz al verte en el firmamento

Bailo según tu ritmo
moviéndome libre a tu alrededor
sintiéndome clara en mi interior

Tu grandeza me potencia
ese fuego que sos vos
alimenta la llama que puedo ser yo

Ay, Rey Sol
alabo tu existencia
abrazo tu elegancia

Me entrego a tu abrazo inmenso
quiero darte algo mío
quiero regalarte estos versos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario