Se dice de mi...
- Lau Rita
- Empezaría por mi nacimiento, pero no sé cuando nací. Es que en realidad no sé qué es nacer, los verbos inventar (se), advenir (se), aparecer (se), creo que son igual a nacer, o parecidos, o algo así. Yo me invento, me advengo y me aparezco constantemente, nazco constantemente para volver a nacer. Siempre con otra máscara, otro disfraz, otro personaje. No hay un nacimiento, hay miles, millones, tantos como ganas de re-crearse, como fuerzas transformadoras, como pestañeos en una vida, como respiraciones en un sueño de primavera. Me creo una y otra vez, siempre diferente, siempre más diferente, y vivo en nuevos zapatos que desgasto con ímpetu, para desaparecer en su degenero, para volver a empezar, y volver a nacer. No puedo empezar por mi nacimiento, no puedo empezar, no hay comienzo, soy eterno devenir. Incluso desde antes de mi concepción: fui hablada, fui deseada, fui nombrada, fui nacida en la palabra una y otra vez. No existe un antes, no existe un después, sólo existe un ahora, un ahora que condensa en una unidad toda mi historia que a la vez incluye toda la historia de la humanidad. Soy aquella que reúne todo eso que es imposible de nombrarse en una sola vez.
jueves
despertares
Esperar que el sol salga, para que ilumine tu rostro y la habitación se llene de estrellitas voladoras que nos llenen de energía. Junto a los pajaritos, nos ponemos a cantar dándole al día la bienvenida y abrazando la vida con el placer de despertar a tu lado, corazón. Mi espíritu permanece en calma cuando mi cuerpo se alimenta de tu cuerpo y tu cuerpo se alimenta del mío. Besar tus labios es encontrar el lugar en el movimiento, y sentir tu piel es la caricia que necesito para iniciar esa danza interminable que me rebasa de amor.
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