el amor es agua, son gotas, es la lluvia
el amor es viento, es brisa, es huracán
el amor es abrir una ventana y dejar entrar lo que hay fuera
el amor es abrir la misma ventana y entregar todo lo que tenemos
el amor es llave, y también cerradura
el amor es libertad sin libertinaje
el amor es un viaje, es una parada, y es el recorrido
el amor es una palabra, es un libro, y es poder leerlo
el amor es lo grande, lo pequeño, y lo que hay en el medio
el amor es tiempo y es espacio
el amor es concretamente abstracto y abstractamente concreto
el amor es consciente, preconsciente e inconsciente
el amor es todo, y a la vez es la nada
el amor es el sustantivo,
de un verbo que pronuncio.
Se dice de mi...
- Lau Rita
- Empezaría por mi nacimiento, pero no sé cuando nací. Es que en realidad no sé qué es nacer, los verbos inventar (se), advenir (se), aparecer (se), creo que son igual a nacer, o parecidos, o algo así. Yo me invento, me advengo y me aparezco constantemente, nazco constantemente para volver a nacer. Siempre con otra máscara, otro disfraz, otro personaje. No hay un nacimiento, hay miles, millones, tantos como ganas de re-crearse, como fuerzas transformadoras, como pestañeos en una vida, como respiraciones en un sueño de primavera. Me creo una y otra vez, siempre diferente, siempre más diferente, y vivo en nuevos zapatos que desgasto con ímpetu, para desaparecer en su degenero, para volver a empezar, y volver a nacer. No puedo empezar por mi nacimiento, no puedo empezar, no hay comienzo, soy eterno devenir. Incluso desde antes de mi concepción: fui hablada, fui deseada, fui nombrada, fui nacida en la palabra una y otra vez. No existe un antes, no existe un después, sólo existe un ahora, un ahora que condensa en una unidad toda mi historia que a la vez incluye toda la historia de la humanidad. Soy aquella que reúne todo eso que es imposible de nombrarse en una sola vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario