Se dice de mi...

Mi foto
Empezaría por mi nacimiento, pero no sé cuando nací. Es que en realidad no sé qué es nacer, los verbos inventar (se), advenir (se), aparecer (se), creo que son igual a nacer, o parecidos, o algo así. Yo me invento, me advengo y me aparezco constantemente, nazco constantemente para volver a nacer. Siempre con otra máscara, otro disfraz, otro personaje. No hay un nacimiento, hay miles, millones, tantos como ganas de re-crearse, como fuerzas transformadoras, como pestañeos en una vida, como respiraciones en un sueño de primavera. Me creo una y otra vez, siempre diferente, siempre más diferente, y vivo en nuevos zapatos que desgasto con ímpetu, para desaparecer en su degenero, para volver a empezar, y volver a nacer. No puedo empezar por mi nacimiento, no puedo empezar, no hay comienzo, soy eterno devenir. Incluso desde antes de mi concepción: fui hablada, fui deseada, fui nombrada, fui nacida en la palabra una y otra vez. No existe un antes, no existe un después, sólo existe un ahora, un ahora que condensa en una unidad toda mi historia que a la vez incluye toda la historia de la humanidad. Soy aquella que reúne todo eso que es imposible de nombrarse en una sola vez.

miércoles

Tres

Practicando el equilibrio
te encuentro
-nos encuentro-
bailando una danza de a dos
-aunque en realidad seamos tres-.
Entendiendo que ese tercero
que no sos vos,
que no soy yo,
Ese tercero que sos vos y soy yo,
ese que somos y que no somos,
ese que es nuestro y que no lo es.
Ese que se siente pero no se toca,
ese que nos envuelve pero no nos lleva.
Ese tercero que necesitamos e imploramos,
ese que nos nutre y que a veces hay que regar.
Ese tercero que arrastra y a la vez contiene,
que lleva y que trae,
que gusta y disgusta.
Eso que somos,
eso somos:
Tres.
Vos,
Yo,
y la condensación de todo aquello que no podemos nombrar.
Eso que nos hace vivir y sentir,
vibrar y estar.
Amar (nos).
Eso, somos:
Tres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario