Se dice de mi...

Mi foto
Empezaría por mi nacimiento, pero no sé cuando nací. Es que en realidad no sé qué es nacer, los verbos inventar (se), advenir (se), aparecer (se), creo que son igual a nacer, o parecidos, o algo así. Yo me invento, me advengo y me aparezco constantemente, nazco constantemente para volver a nacer. Siempre con otra máscara, otro disfraz, otro personaje. No hay un nacimiento, hay miles, millones, tantos como ganas de re-crearse, como fuerzas transformadoras, como pestañeos en una vida, como respiraciones en un sueño de primavera. Me creo una y otra vez, siempre diferente, siempre más diferente, y vivo en nuevos zapatos que desgasto con ímpetu, para desaparecer en su degenero, para volver a empezar, y volver a nacer. No puedo empezar por mi nacimiento, no puedo empezar, no hay comienzo, soy eterno devenir. Incluso desde antes de mi concepción: fui hablada, fui deseada, fui nombrada, fui nacida en la palabra una y otra vez. No existe un antes, no existe un después, sólo existe un ahora, un ahora que condensa en una unidad toda mi historia que a la vez incluye toda la historia de la humanidad. Soy aquella que reúne todo eso que es imposible de nombrarse en una sola vez.

viernes

Aprendiendo

Esa tarde estaba sentada mirando el horizonte, buscando en ese espacio infinito las respuestas a todas las preguntas que la invadían por dentro y por fuera. Tantos años creyendo en lo que otros le decían, y tan pocos segundos confiando en lo que su alma le susurraba, Creía que el amor era un concepto más, dentro del cuadro sinóptico que describía el camino de "la vida". Un camino maravillosamente turbulento, que ella insistía en aquietar, controlando cada paso, cada palabra, cada suspiro. "El amor no se controla", le dijeron una vez. Incrédula, pretendió no entender de qué le hablaban, y siguió en su danza de autómata occidental, bailando el vals del amor alienante. Pero ese día era distinto, ese día algo había en el aire, en los aromas, en los sonidos. Algo sutil, poco perceptible para la mente, pero muy cercano al corazón. Algo había cambiado, y ella estaba abierta a escuchar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario